Adaptación a la vida. Cambios en los primeros minutos fuera de mamá.

Tras un nacimiento sin complicaciones en un recién nacido a término, el bebé pasa una primera fase de alerta muy importante para su adaptación a la vida extrauterina. 

En esta fase debemos alentar el contacto del bebé con la piel de la mamá (de forma preferente si quiere darle el pecho). En muchas ocasiones, el neonato realiza movimientos instintivos de flexoextensión de miembros inferiores y de extensión de la cabeza, que junto al reflejo de búsqueda y succión inherente a todos los mamíferos, sugiere que busque el pezón,…pero ¡¡hay que ponérselo fácil!!. Es un importante factor de buen pronóstico para una lactancia eficaz conseguir una primera puesta al pecho antes de los primeros 60′ de vida. Contacto precoz con padre por cesarea

 

 

La coloración de la piel del neonato pasa de forma espontánea, al respirar aire ambiente, desde un tinte amoratado, al rosa intenso de las primeras horas de vida. 

Los recién nacidos son especialmente vulnerables al frío, condicionante que puede generarles una dificultad para respirar que puede ocasionarles un ingreso. Esta es la razón por la que deben estar abrigados en la cuna o desnudos sobre la piel de la madre o el padre, protegidos con un abrigo y con la cabeza tapada. 

El bebé suele llorar de forma vigorosa, si no es así, hemos de estar especialmente atentos a la aparición de un llanto peculiar que llamamos (por su similitud) quejido. En el caso de aparecer este quejido, que sugiere siempre un problema, debe ser evaluado por el personal facultativo. Si no llora, pero se mantiene activo, respirando con normalidad y con un color adecuado no hay que obligarle a llorar. llanto

Un recién nacido sano, de peso superior a los 2500g y menor a los 4000, hijo de una madre sana, no necesita alimentarse en las primeras horas de vida. Necesitamos que inicie el estímulo sobre las mamas, pero habitualmente no generará calostro (nombre con el que se llama a la peculiar leche de los primeros días de vida) hasta casi las 12-24h del nacimiento. La naturaleza tiene prevista esta situación, dotando a los bebés de unas reservas fundamentales para evitar la hipoglucemia en este periodo.  Se recomienda que el recién nacido en los primeros días sea puesto al pecho cada vez que lo reclame, y en el caso de bebés tranquilos, al menos 7-8 veces al día, no porque necesiten comer tantas veces en el primer día, si no para estimular suficientemente el pecho a la madre para facilitar su producción de leche.

 

 

Los bebés que su madre no puede darle lactancia natural, o ha decidido alimentarle con leche adaptada, empezarán a comer sobre las tres horas de vida, con un pequeño volumen de leche artificial (10-20cc),….este volumen irá aumentando progresivamente en las primeras horas de vida, aunque en ocasiones puede no acabarse los biberones y no tiene porque ser un problema. No se debe forzar a que se acabe las tomas un bebé sano.

Se recomienda que en las primeras horas de vida el recién nacido sea explorado por  un neonatólogo (pediatra especializado en recién nacidos).

Lo normal es que el bebé coma y duerma durante los primeros días con sensación de confort, si no es así conviene reevaaluación por el especialista.

RN.en brazos

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