Visitantes indeseables en el pelo de nuestros hijos: Piojos otra vez.

Piojos

Los piojos son un tipo de insectos del cual existen miles de especies. El hombre sólo se infecta por tres de ellas; la del cuerpo (Pediculus humanus corporis), la del pubis (Pthirus pubis) y la de la cabeza que es la de más interés en Pediatría (Pediculus humanus capitis).

 

Los piojos humanos son parásitos exclusivos de nuestra especie, y muy dependientes, ya que sin alimentarse de nuestra sangre y lejos de nuestro calor corporal viven entre 6 y 48h, según la especie.

Piojos otra vez

En los últimos año el piojo ha evolucionado, siendo capaz de generar resistencias a su tratamiento de elección, la permetrina al 1%.

 

La incidencia de esta infección no es bien conocida, debido fundamentalmente a la baja declaración de la misma por razones de tabú social, pero se estima que más del 25% de los niños entre 3-10 años se infectarán anualmente.

 

El piojo prefiere el pelo fino, liso y seco e infecta mayoritariamente a las niñas, debido al tipo de juego más tranquilo de las mismas, con mayor contacto de cabeza con cabeza (prácticamente única forma de trasmisión).

 

Desde la trasmisión del piojo, hasta el inicio del prurito (síntoma más frecuente), pueden pasar unas 3-4 semanas. Y su localización inicial suele ser retroauricular. El piojo pone sus huevos (liendres) en la raiz del pelo, para que el calor de la piel lo incube, de este modo podemos saber el tiempo desde la infestación de un paciente, midiendo la distancia en la que está la liendre encontrada y la raíz del pelo (0,4 mm/día). Se estima que por cada piojo adulto encontrado en una inspección, hay unas 15 liendres.

 

Cuando en una familia de forma reiterativa aparecen reinfecciones por piojos, el foco suele ser un familiar conviviente adulto, el más frecuente la madre.

 

En el tratamiento lo más importante son las medidas físicas, la lendrera, peine específico para extraera los piojos y las liendres. Se debe pasar sobre el pelo húmedo, pero sin la aplicación de suavizante. Lamentablemente hay muchas lendreras comercializadas muy poco útiles. La lendrera debe ser cómoda, ancha, de púa larga y con muy escaso espacio entre los pelos de la misma. Se debería pasar de forma sistemática en todo niño que asiste al Colegio al menos una vez cada dos semanas.

 

Hay múltiples tratamientos en el mercado, pero actualmente no se han observado diferencias en eficacia demostrables científicamente entre permetrina, piretroides sinergizados y malathion. El primero es el único aceptado en menores de 2 años. Es importante tras la aplicación del tratamiento pasar la lendrera dos veces en unas 12h, si en la segunda vez se observan piojos en movimiento (más de 6cm/minuto), deberemos asumir que el niño ha sido infectado por piojos resistentes, por lo que deberemos ensayar distintas terapias de rescate. En el caso de que no se observe movimiento en los piojos, o este sea escaso, debemos seguir pasando la lendrera cada 24-48h durante dos semanas, para considerar erradicado el problema.

 

En el caso de múltiples resistencias, el tratamiento más eficaz es el peinado sistemático con una lendrera eficaz

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