Talla baja en niñ@s

La talla baja constituye en los países desarrollados, uno de los principales motivos de consulta en Pediatría.

 

El crecimiento es un complejo proceso en el cual intervienen diversos factores (genéticos, nutricionales, actividad física, descanso nocturno, necesidad de fármacos, bienestar psicoafectivo y ausencia de enfermedad crónica) y se considera uno de los mejores indicadores para valorar el estado de salud global del niño.

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El crecimiento longitudinal es un proceso continuo, distinguiéndose tres fases en la etapa postnatal:

1.Lactancia (0-24 meses): unos 40 cm en dos años.

0-12 meses,…….50 % talla al nacimiento

12-24 meses,…. 25% de la talla al nacimiento.

2. Infancia (2 años al inicio de la pubertad): unos 6 cm anuales.

3. Pubertad (botón mamario en las niñas y tamaño testicular de 4cm marcan el inicio de esta fase): 8-12 cm anuales.

 

Para evaluar el crecimiento de un paciente, además de sus antecedentes familiares y personales, se evalúan:

–         Desarrollo físico (longitud/talla, peso)

–         Velocidad de crecimiento

–         Madurez ósea

–         Desarrollo Puberal

 

Existen varios métodos de estimación de la talla del adulto:

–         Doble de la conseguida a los 24 meses de vida.

–         La mitad de la suma de las tallas de los padres, sumándole o restándole trece en función de que el cálculo sea para hijo o hija, respectivamente.

 

El uso de la Hormona de Crecimiento sigue siendo muy controvertido

 

En España está autorizado el uso de Hormona de Crecimiento en:

–         Retraso de Crecimiento prenatal, si el paciente no ha alcanzado su desarrollo a los 4 años de vida.

–         Algunas enfermedades genéticas (síndrome de Turner, Prader-Willi,…).

–         Insuficiencia renal crónica.

–         Déficit de GH o alteración del gen SHOX.

–          Muchas veces escuchamos a los padres de niños bajitos quejarse porque son los más pequeños de la clase. Esta es una situación que frecuentemente preocupa más a los padres y que en algunas ocasiones puede llegar a alterar la autoestima de un niño, cuando se presenta en la infancia y la adolescencia.

–          No todos los niños que son bajos de estatura tienen un problema de crecimiento, a veces los padres damos por sentado que no es normal que sean los más bajitos de su clase, pero nos debe quedar claro que no todos los peques deben ser como Pau Gasol, que toda la vida ha habido gente más alta y más baja y que no supone ningún problema.

–          Existen estándares de crecimiento normal ya establecidas para cada población (percentiles), en donde se compara la estatura de niños en diferentes momentos de su desarrollo. Es el pediatra el que debe establecer, mediante sus revisiones periódicas, el ritmo con el que crece cada niño ya que solo así, es posible detectar qué niños están teniendo un problema real de crecimiento.

–          Podemos hablar de dos cuestiones en este aspecto que serían la talla baja familiar y el retraso constitucional del crecimiento y desarrollo.

–          En el primer caso, se trataría de aquellos niños que efectivamente tienen algún familiar, generalmente el padre o la madre, con baja estatura, pero que se incrementa progresivamente en forma adecuada. En el segundo caso, se encuentran niños que sólo sufren un retraso en su crecimiento, hay un reloj biológico de maduración más lento, pero que alcanzan esta madurez en edades posteriores.

–          Las causas habituales de detención del crecimiento son las enfermedades comunes de la infancia y dentro de éstas destacan la desnutrición crónica, la parasitosis, enfermedades respiratorias crónicas como el asma bronquial, infecciones crónicas, trastornos gastrointestinales que afecten la absorción de los alimentos, o incluso los estados depresivos o de privación afectiva en los niños pueden ocasionar un crecimiento lento y anormal.

–          También trastornos más severos, como defectos en la función de la glándula tiroides, anormalidades en las hormonas que participan en el desarrollo sexual de un adolescente, y graves alteraciones en el sistema de la hormona de crecimiento. Todas estas enfermedades requieren estudios especializados realizados por un endocrino pediátrico.

–          En los últimos años, el empleo de la hormona de crecimiento, como tratamiento para los niños con estatura baja, ha cobrado gran auge, si bien es fundamental mencionar que dicha hormona es sumamente eficaz en el tratamiento del niño con trastornos severos de crecimiento, no lo es en niños con otras causas de estatura baja, por lo que su uso debe ser muy cuidadoso, restringirse exclusivamente a pacientes con estos diagnósticos y ser valorada únicamente por médicos con amplia experiencia en su uso.

–          Una cosa debemos tener clara y es que, para un crecimiento adecuado de los peques, los especialistas recomiendan la práctica del ejercicio físico de forma continuada y una nutrición sana y variada.

 

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